miércoles, 4 de noviembre de 2009

Recién llegada



Echo dos vueltas de llave a la puerta de calle que acabo de cerrar después de entrar a casa. Tiro el manojo de llaves en la canastita estratégicamente ubicada para eso. Clara señal de que el mundo entero ha quedado afuera. En un solo movimiento suelto todas las cosas que traigo colgando de los hombros y enredadas en los dedos, quedan desparramadas y no se quejan (sospecho que están acostumbradas).

Los zapatos quedan desatendidos a la distancia exacta de un tranco sin interrumpir el avance hacia la habitación. Tampoco freno mientras voy sacandome la ropa, prenda a prenda. Entro al cuarto, justo antes de abandonar todo sobre la cama abarajo mi vestido impresentable y asquerosamente cómodo. Libero mi pelo del broche que lo sujetaba y que quedará olvidado por unas horas sobre la mesa de luz . Recién ahí me tomo los segundos necesarios para sentir el piso fresco contra la planta de mis pies.

Distiendo los hombros, dejo caer levemente la cabeza hacia adelante. Un instante, dos y finalmente me pongo ese vestido que alguna vez fue colorinche y ahora apenas lo demuestra. Camino despacio hasta la cocina, invento algo que llamaré cena, busco una copa y la lleno hasta la mitad de tempranillo. Vino en mano elijo una película, acerco el plato, me siento plácidamente, levanto los pies y pongo play. Ese es el placer de la casa sola.

Una copa de vino puede ser una gran compañía.

8 comentarios:

r.- el corre ambulancias dijo...

lo primero que hago siempre al llegar a casa es sacarme los zapatos. despues de 11 hs puestos ya molestan.

pero que lindo lo que contas, distenderse, musica y a beber!

incal dijo...

La voz de caetano,la guitarra, tus palabras... solo se me ocurre una palabra: deleite.

Saludos desde Montevideo.Luis

Soledad dijo...

casi siempre la felicidad está tan cerca, tan a mano, tan íntima!

* GEORGINA * dijo...

Uff...(me ideentifico)...
Para mi chardonay fresquito :)
Y canciones .. miles sindudas.
Así me pasaríia la vida...
(una vaga .. bah! jaja)
hermoso blog! :D
saludos.

Diego dijo...

Hay un dicho que dice algo asi como: "la felicidad esta siempre a dos pasos de distancia. El perseguirla es parte del ser feliz"

Café (con tostadas) dijo...

Buen día!

r
, es que los zapatos son tan molestos! Y sí, es lindo ese momento!

incal, que linda palabra! gracias...

Sole, y eso es precioso, no?

Georgina, mmm, prefiero el vino tinto! Tempranillo o malbec o cabernet... por ahí andan siempre mis preferencias.

Diego, a disfrutar de cada paso, entonces!

Salú!

solum dijo...

Acabo de aterrizar en tu blog y me encantó este post! Describís sencillamente esos momentitos en los que el cuerpo se acomoda para descansar y comenzar a ser feliz. Es igual a cuando tenés muchísimo sueño y sentís desmayar, esos segundos en que te acomodas en tu cama, sobre la almohada y se relaja el cuerpo haciéndose uno con el colchón...ayyy...esos momentos son impagables! Pequeñas felicidades cotidianas.
Beso!

Café (con tostadas) dijo...

Buen día!

solum,
tal cual! pequeñas felicidades cotidianas que son, al final, las que hacen a la felicidad misma!

Salú!