lunes, 21 de septiembre de 2009

Leves variaciones



Hay otra textura en las manos, otro aroma en la piel, otra sensibilidad en los labios, otro resplandor en los ojos, otra tensión en los cuellos, otra reacción al contacto, otra noción de proximidad, otra cosquilla en las espaldas, otra calidez en los cuerpos, otro ritmo en la respiración. Aunque todo se vea igual, aunque el contexto no varíe, aunque parezcan las mismas personas de hace minutos atrás.

Podemos pensar que nada cambia pero hay otro sabor en esas bocas que se besan después de haber brindado.

6 comentarios:

Deboh dijo...

me re gustó lo que escribiste!

BelBel dijo...

Ese límite entre la sobriedad y la ebriedad...

Emiliana dijo...

Mmm. que belleza.
Muy cierto lo que decís..
quizás no lo notemos pero todo cambia.
El vino hace un muy buen tercio cuando hay dos personas en una habitación.
te sigo
saludos!

Café (con tostadas) dijo...

Hola!

Deboh
, gracias!

BelBel, justo ese momento de 'levedad', no?

Emiliana, que gran frase 'El vino hace un muy buen tercio cuando hay dos personas en una habitación.'!!!! me la quedo prestada, sí?

Salú!

r.- el corre ambulancias dijo...

ahh, pero cuanta poesia en este lugar

y 100% de acuerdo con lo que decis

de aca a mis favoritos sin escalas

Café (con tostadas) dijo...

buen día!

r
, qué cosa, recién ahora vengo a ponerme al día con los comentarios de Lágrimas... gracias y bienvenido! ;)

Salú!